Cuanto mas deambulamos por este mundo,
como si fuésemos zombis, que en algún remoto momento del pasado nos adaptamos
al modo automático, pareciera que mas y mas nuestra única y verdadera esencia
eterna grita desesperada por un oasis. Ese trago de agua que nos de esperanza
, que nos saque del constante y patético circo de mascaras que solo fingen
felicidad. Estamos artos de ser parte de dicho circo, artos tal ves de vernos
forzados por una supuesta correcta actitud social, teniendo que aceptar tanta
mentira, tanta mediocridad a la hora del amar…
Probablemente sea el miedo a la
soledad, o la perdida de lo aparentemente asegurado, lo que no nos deja gritar
como locos mandando todo al carajo, quien sabe…sin duda cada uno de nosotros
tenemos un “porque” especifico, solo intento dar mi experiencia como parte de
mi terapia minúscula, terapia generada por la necesidad de compartir, de dar,
quien sabe y tal ves hasta sucede el milagro y se arma una cadena que pueda
sostenernos en esta caída libre que muchos estamos viendo suceder casi que en cámara
lenta. Una cosa veo muy nítida en mi vida, cuanto mas fui largando amarras de
relaciones candado, mas fueron sucediendo en mi una serie de sincronismos que
me llevaron a cerciorarme sobre lo fidedigno de mis acciones.
El universo
espera el movimiento, es como una partida de ajedrez donde el contrincante
quiere hacernos ganar mientras que a la ves nos la pone complicada para que
rompamos el esquema original y corrupto que nos envolvió en un ciclo de
nacimientos y muertes, distanciándonos de la esencia inconquistable de nuestro
ser indivisible y completamente individual, pleno de personalidad y no solo
eso; sino que también ese misterioso contrincante no juega solo, esta rodeado
de miles de millones de seres que al igual que él , solo brillan plenos de
conocimiento, felicidad y plena conciencia de su eternidad.

No comments:
Post a Comment